COLEGIACIÓN

Colegiación Obligatoria y única

La obligatoriedad de colegiación se establece en el artículo 3 de la Ley de Colegios Profesionales:

Art. 3.° Colegiación

1. Quien ostente la titulación requerida y reúna las condiciones señaladas estatutariamente tendrá derecho a ser admitido en el Colegio Profesional que corresponda.

2. Será requisito indispensable para el ejercicio de las profesiones hallarse incorporado al Colegio Profesional correspondiente cuando así lo establezca una ley estatal. La cuota de inscripción o colegiación no podrá superar en ningún caso los costes asociados a la tramitación de la inscripción. Los Colegios dispondrán los medios necesarios para que los solicitantes puedan tramitar su colegiación por vía telemática, de acuerdo con lo previsto en el artículo 10 de esta Ley.

3. Cuando una profesión se organice por colegios territoriales, bastará la incorporación a uno solo de ellos, que será el del domicilio profesional único o principal, para ejercer en todo el territorio español. A estos efectos, cuando en una profesión sólo existan colegios profesionales en algunas Comunidades Autónomas, los profesionales se regirán por la legislación del lugar donde tengan establecido su domicilio profesional único o principal, lo que bastará para ejercer en todo el territorio español.

Los Colegios no podrán exigir a los profesionales que ejerzan en un territorio diferente al de colegiación comunicación ni habilitación alguna ni el pago de contraprestaciones económicas distintas de aquellas que exijan habitualmente a sus colegiados por la prestación de los servicios de los que sean beneficiarios y que no se encuentren cubiertos por la cuota colegial.

En los supuestos de ejercicio profesional en territorio distinto al de colegiación, a los efectos de ejercer las competencias de ordenación y potestad disciplinaria que corresponden al Colegio del territorio en el que se ejerza la actividad profesional, en beneficio de los consumidores y usuarios, los Colegios deberán utilizar los oportunos mecanismos de comunicación y los sistemas de cooperación administrativa entre autoridades competentes previstos en la Ley 17/2009, de 23 de noviembre, sobre el libre acceso a las actividades de servicios y su ejercicio. Las sanciones impuestas, en su caso, por el Colegio del territorio en el que se ejerza la actividad profesional surtirán efectos en todo el territorio español

Prevision Social

El artículo 33 de la Ley 50/1998, que modifica la Disposición Adicional Decimoquinta de la Ley 30/1995, de 8 de noviembre, de Ordenación y Supervisión de los Seguros Privados, y la Disposición Derogatoria Primera, que deroga el último párrafo del apartado 3 de la Disposición Transitoria Quinta de la última Ley citada, recoge novedades que afectan a los profesionales colegiados que desarrollen su actividad profesional por cuenta propia.

La Disposición Adicional Decimoquinta de la Ley 30/1995, de 8 de noviembre, de Ordenación y Supervisión de los Seguros Privados, queda redactada de la siguiente forma:

“1. Quienes ejerzan una actividad por cuenta propia, en las condiciones establecidas por el Decreto 2530/1970, de 20 de agosto, que requiera la incorporación a un Colegio Profesional cuyo colectivo no hubiera sido integrado en el Régimen Especial de la Seguridad Social de los Trabajadores por Cuenta Propia o Autónomos, se entenderán incluidos en el campo de aplicación del mismo, debiendo solicitar, en su caso, la filiación y, en todo caso, el alta en dicho Régimen en los términos reglamentariamente establecidos.

Si el inicio de la actividad por el profesional colegiado se hubiera producido entre el 10 de noviembre de 1995 y el 31 de diciembre de 1998, el alta en el citado Régimen Especial, de no haber sido exigible con anterioridad a esta última fecha, deberá solicitarse durante el primer trimestre de 1999 y surtirá efectos desde el día primero del mes en que se hubiere formulado la correspondiente solicitud. De no formularse ésta en el mencionado plazo, los efectos de las altas retrasadas serán los reglamentariamente establecidos, fijándose como fecha de inicio de la actividad el 1 de enero de 1999.

No obstante lo establecido en los párrafos anteriores, quedan exentos de la obligación de alta en el Régimen Especial de Trabajadores por cuenta Propia o Autónomos los colegiados que opten o hubieren optado por incorporarse a la Mutualidad de Previsión Social que pudiera tener establecida el correspondiente Colegio Profesional, siempre que la citada Mutualidad sea alguna de las constituidas con anterioridad al 10 de noviembre de 1995 al amparo del apartado 2 del artículo 1 del Reglamento de Entidades de Previsión Social, aprobado por el Real Decreto 2615/1985, de 4 de diciembre. Si el interesado, teniendo derecho, no optara por incorporarse a la Mutualidad correspondiente, no podrá ejercitar dicha opción con posterioridad.

2. Quedarán exentos de la obligación de alta prevista en el primer párrafo del apartado anterior los profesionales colegiados que hubieran iniciado su actividad con anterioridad al 10 de noviembre de 1995, cuyos Colegios Profesionales no tuvieran establecida en tal fecha una Mutualidad de las amparadas en el apartado 2 del artículo 1 del citado Reglamento de Entidades de Previsión Social, y que no hubieran sido incluidos antes de la citada fecha en el Régimen Especial de los Trabajadores por Cuenta Propia o Autónomos. No obstante, los interesados podrán voluntariamente optar, por una sola vez y durante 1999, por solicitar el alta en el mencionado Régimen Especial, la cual tendrá efectos desde el día primero del mes en que se formule la solicitud.

Los profesionales colegiados que hubieran iniciado su actividad con anterioridad al 10 de noviembre de 1995 y estuvieran integrados en tal fecha en una Mutualidad de las mencionadas en el apartado anterior deberán solicitar el alta en dicho Régimen Especial en caso de que decidan no permanecer incorporados en la misma en el momento en que se lleve a término la adaptación prevenida en el apartado 3 de la Disposición Transitoria Quinta de esta Ley. Si la citada adaptación hubiese tenido lugar antes del 1 de enero de 1999, mantendrá su validez la opción ejercitada por el interesado al amparo de lo establecido en la mencionada Disposición Transitoria.

3. En cualquiera de los supuestos contemplados en los apartados anteriores, la inclusión en el Régimen Especial de la Seguridad Social de los Trabajadores por Cuenta Propia o Autónomos se llevará a cabo sin necesidad de mediar solicitud previa de los órganos superiores de representación de los respectivos Colegios Profesionales.”

Como se aprecia, el apartado 1 establece como regla general que los trabajadores por cuenta propia colegiados -quienes ejerzan liberalmente, aunque además estén como asalariados en el Régimen General- deben afiliarse a la Seguridad Social, si es que no lo estaban, y, en todo caso, deben darse de alta en el RETA (Régimen Especial de Trabajadores Autónomos)

No obstante, la nueva regulación prevé dos excepciones a la afiliación obligatoria. Y la primera de ellas afecta a los Arquitectos Técnicos colegiados antes del día 10 de noviembre de 1995, fecha de entrada en vigor de la Ley 30/1995, que no están obligados a darse de alta en el RETA si optan o hubiesen optado por la Mutualidad del colectivo profesional (en el caso de los Arquitectos Técnicos, PREMAAT).

Dado el carácter excepcional que se da a la Mutualidad de Previsión frente a la Seguridad Social, establece el tercer párrafo del apartado 1 transcrito que, si el interesado no opta por la Mutualidad, o lo que es lo mismo, opta por el RETA, en el futuro no podrá cambiar su sistema de previsión. Si opta por la Mutualidad nada dice la Ley respecto a que no pueda cambiar al RETA en lo sucesivo, por lo que habrá que concluir que sí será posible. Por tanto, puede optarse por la Mutualidad, puesto que nada impide en el futuro cambiar al RETA, mientras que la opción inversa es inviable. Por otra parte, nada impide que el Colegiado adscrito al RETA pueda integrarse como mutualista en PREMAAT, con carácter voluntario y complementario de la Seguridad Social.

Las prestaciones de PREMAAT son complementarias y compatibles con las de la Seguridad Social, lo que no ocurre entre éstas últimas (Régimen General y RETA).

Tras la nueva redacción de la Disposición Adicional Decimoquinta y Disposición Transitoria Quinta de la Ley 30/1995, cabe concluir que existen las siguientes posibles situaciones respecto de los Arquitectos Técnicos que ejerzan su actividad profesional por cuenta propia:

a) Colegiados con anterioridad al 10 de noviembre de 1995 que pertenecen a Premaat.

Han de permanecer afiliados a PREMAAT hasta el 1 de diciembre del año 2000 o hasta que se produzca la adaptación de los Estatutos de la Mutualidad a la Ley 30/1995. Desde ese momento podrán hacer uso, por una sola vez, de su derecho de opción entre PREMAAT o RETA.

b) Colegiados con anterioridad al 10 de noviembre de 1995 que no son mutualistas.

Se encuentran en situación irregular, y deberán darse de alta.

c) Arquitectos Técnicos colegiados después del 10 de noviembre de 1995 y hasta el 31 de diciembre de 1998.

Tienen que estar afiliados a PREMAAT o al RETA. Si no lo hubieren hecho, deberán regularizar su situación.

d) Nuevos Colegiados a partir del 1 de enero de 1999.

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